Consiste en subir un tronco largo y vertical, cubierto con grasa o sebo, lo que lo vuelve muy resbaloso y difícil de escalar. En la cima se colocan premios como bebidas, alimentos, ropa o dinero, y los participantes deben ingeniárselas, ya sea solos o en grupo, para llegar hasta arriba.
En lugares como San Ignacio de Moxos - Beni - Bolivia , este juego es parte esencial de las celebraciones, y se vive con gran entusiasmo tanto por quienes participan como por quienes animan desde abajo. Más allá de ser una competencia, el palo ensebao refleja el espíritu de colaboración, la creatividad, el esfuerzo físico y la alegría de las fiestas.
Cada intento está cargado de emoción , convirtiendo este juego en uno de los momentos más esperados de la jornada festiva.